Porqué tú en 275 palabras y 1394 caracteres.

La otra noche te ví. Venías corriendo hacia mi, con el pelo suelto y dando botes, como de costumbre. Tus ojos estaban en perfecta conjunción con la luna: brillaban como nunca y estaban tan bonitos como siempre. 

La verdad es que ya podía sentir tus brazos rodear mi cuello y tus labios rozar los mios. 

Pero ahí no había nadie. Mi habitación y mi cama estaban más tristes que nunca. Mis sueños se cayeron en el momento en el que dejé de verte.

La verdad es que podría seguir soñándote todos los días que me quedaran, como he hecho tantos días de mi vida, pero si te soy sincero, ahora que por fin has pasado de ser una ilusión creada en mi cabeza de niño a ser una realidad formada en nuestros cuerpos de adultos, te debo confesar que no quiero dejarte escapar. Me niego a perderte.

Y es que a pesar de tus pequeños defectos, como tenemos todos, tus virtudes borran todo lo malo, hasta acercarte a ser perfecta. Perfecta para mí. Perfecta para calmar mis ansias y reducir mis males. Perfecta para complementar mis virtudes, y hacer de ellas, los dos juntos, una apología del amor sincero.

Por eso te quiero a ti. No solo por ser lo que siempre tuve en mi cabeza, si no por mejorar las expectativas. Por enseñarme tantas cosas que jamás pensé siquiera que existirían. Por regalarme tus sonrisas, y tus días, y tus noches y tu cama. Por hacerme, a pesar de todo, creer otra vez. 


O eso pensaba...

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