Tardes de invierno diferentes

Nunca había vivido un invierno como este. 

En primer lugar, estoy lejos de mi familia y amigos. Me encuentro a 2.880,15 kilómetros de una isla perdida en medio del Océano Atlántico; una isla que representa mi hogar. Pero bueno, quizá la distancia es lo de menos. Y es que este frío... Los días cortos y las noches largas me apagan. Eso de no ver el sol más que de vez en cuando, deprime a cualquiera.

Ahora entiendo cuando los nórdicos viajan a las islas y no salen de la piscina del bungalow. Cuando, aún más tostados que un mixto de jamón y queso, les da por estar contentos en lugar de sufrir por las quemaduras. Si es que estos vikingos...


Va a ser que mi padre tenía razón. Que cuando el invierno llega de verdad, se hace largo y pesado. Y todavía queda para rato. Lo peor de esto es que, a este paso, voy a acabar por transformarme en un oso - un poco más de lo que soy ahora, sí - para poder ivernar tranquilamente. Bueno no, que tengo exámenes. 

Aunque joder, ya que estamos que nieve un poco, ¿no? Por Pisa parece que está complicado así que no se... Me da que me voy a Polonia.



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