He leído tantas veces esta frase mientras vagaba por rincones de Internet llenos de telarañas... Y la verdad, siempre le di tan poca importancia que, cuando hoy la recordé, hasta pensé que podía llegar a ser mía. Aunque no. Algo tan profundo no podía habérseme ocurrido a mí.
Pero -obviando ya quién sea el dueño de esto- el caso es que no le falta razón. Y es que, a pesar de todo, aún no he conocido a gente que escriba que no tenga parte de su presente viviendo en el pasado. Da igual si es un pasado de hace 3 meses, o si es uno remoto de hace 7 años. Siempre dejan algo ahí escondido. Algo que permanece a la espera del momento oportuno para poder salir.
Mientras tanto, ellos viven bien en su mundo plagado de recuerdos y sueños, y no hay nada que los pueda cambiar. A menos que se enamoren del presente.
Y es que solo ellos pueden definirse de una manera: alegres románticos depresivos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario