Hoy quiero...

1.- Ver una película de serie B hasta quedarme dormido



2.- Viajar solo



3.- Ver en concierto a Freddie Mercury



4.- Un abrazo de mis padres



5.- Caminar bajo la lluvia y empaparme el pelo



6.- Surfear un glassy aceitoso con una 6.5



7.- Poder hacer magia 



8.- Comer hasta reventar en un Wok



9.- Ser inmortal...



10.- ...Pero morir pronto


Superhéroes

Sucedió de nuevo. Y de nuevo cayó. 

Jamás me lo dijo, pero yo sé que él la quiso más, incluso, de lo que pudo soportar. Y es normal. Tenía ese canto de sirena y su baile de gitana, y eso arrasaba con todos. 

Aún hoy se preguntan cómo alguien así pudo ser derrotado tantas veces por lo mismo. Pero créeme que incluso los Superhéroes necesitan que les recuerden, de vez en cuando, lo que son, y a él jamás le tendieron la mano para sacarlo de su agujero de dudas y mierdas. 

Obviamente nada le cuesta más, ahora mismo, que dejar de sorprenderla con una carta perfumada, o con una caja llena de recuerdos que no existen - pero que existirían -. Nada le cuesta más, ahora mismo, que dejar de soñar con robarle la boca. 

Echar de más su felicidad, sin tenerla. Y su sonrisa diaria, aunque aveces tuviera que forzarla. Hoy me llamó y me dijo que extrañaba sus sorpresas sin ningún motivo, solo  porque sí. Y sus besos porque también ...


Benedetti

''[...]creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
    y no de los pretextos
    ni del tiempo

hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
    mas no fue tierno

ahora estoy solo
francamente
    solo

siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos
por si acaso

miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.''

Mini reflexiones

Si algo he aprendido es que, la única mujer por la que vale la pena dejarse los piños, es por una madre. Sólo ellas te darán algo que nunca te darán los demás.

Narcóticos adictivos

Siempre me he considerado un yonkie de las situaciones perdidas. Es como que nunca llego a aceptar, de verdad, la realidad final de lo ocurrido. Supongo que será por que, como escuché alguna vez, ''lo difícil se hace y lo imposible se intenta''.

Aún así, qué más da. Ese esfuerzo constante por positivar el resultado sólo acarrea cansancio y pérdida de aptitud. Y créeme que solo la muerte es peor que eso. 

Que si tu también tienes una, estarás de acuerdo conmigo en que la vida puede dar más vueltas que una peonza, y que cada uno de esos giros te sorprende más, incluso, que el anterior. Y eso está bien. Ya me dirás, si no, que en que mierda aburrida tienes el honor de desarrollarte como individuo. Pero no me jodas. Al menos un poquito de coherencia. 


Ni siquiera te estoy hablando de una estabilidad emocional, racional, o lo que sea que quieras interpretar. Simplemente algo semiconstante. Ese olor a césped mojado después de la lluvia. 

''Sé que el tiempo, cuando lo dejamos
 pasar como meros espectadores, acaba destruyéndolo todo.
 Que al igual que cura, también 
puede crear abismos y que lo único productivo que podemos
 hacer con él es aprovecharlo e invertirlo en aquello que nos hace felices.''

Ya te dije que era un drogadicto de las situaciones perdidas, un gilipollas en periodo de expansión con carácter no retroactivo. Y a pesar de que parece que me persigue una especie de karma invertido, sé que todo se puede volver a iluminar de un día a otro. O puede convertirse en el negro más oscuro que jamás hayas visto. 

Al fin y al cabo se trata, simplemente, de evitar la imposibilidad del fenómeno. 


Ci vediamo presto II

Aún no te has ido, pero muy a mi pesar, yo ya te he tenido que despedir. Y digo despedir por que no hay una palabra que englobe el concepto de ''hasta luego''.


Hay tantas cosas que nunca te he dicho y que ahora mismo, en el tren que me lleva de camino a Polonia, se me van cruzando por la ventana... 


En primer lugar tienes que saber que, aunque no lo creas, te voy a echar bastante de menos. Por esa sonrisa diaria, por tus abrazos sinceros y por hacer que mis frases sin sentido, lo sean aún algo más. Ya nadie llevará la batuta de madre en esta ciudad, ni pondrá el punto a cualquier problema tonto cuando los haya. 

Sin conocerme apenas de nada, me viste llorar, y fuiste capaz de secarme las lágrimas y hacerme caminar. Y sé que no fui el único con el que hiciste eso. Que tienes un corazón más bonito y gigante que la mismísima catedral de Florencia, y eso ya es decir bastante.

No se si te lo habrán dicho alguna vez, pero iluminas más que el fuego de las fallas. Si es que esa ciudad se hace grande por tener gente como tu. 

Es probable, pequeña, que ahora te distraigas de nuestra monotonía, pero jamás te irás de nuestros días. 

Nos vemos muy pronto. 

Te quiero.


Deslizamiento

Tengo ahora mismo la cabeza tan desordenada, que solo una cosa es capaz de recolocarla en su sitio.

Diez segundos bastan para saciar mi sed de rabia, para mandar mis penas a dormir la siesta, y para volver a disfrutar con algo de verdad.

Muy probablemente nunca llegues a saber de lo que te estoy hablando, pero créeme que te estás perdiendo lo divino. Te estás perdiendo sentir lo mismo que experimentó un barbudo judío llamado Jesús de nosequé.
Que te digo yo que el protagonista del libro ese-sí, de la Biblia-, no caminó por encima del agua, si no que surfeó. Lo único que publicar tal cosa no resultaba nada comercial para la época.


 Si ahora mismo echo de menos algo, es deslizarme por la superficie del mar.

Y es que solo si lo has vivido sabes de lo que te hablo. Si tu también lo has vivido, sabrás por qué extraño volar sobre el agua.

Y si no... lo siento.

Microcuento VII

Ella era como ir corriendo a la estación, sabiendo que el tren ya había pasado. Necesitaba intentarlo. O simplemente correr. 

Diego Carneado


Hoy me acordé de ti

Podríamos hacer lo imposible por alejarnos, pero aún así el mundo es tan pequeño que, al fin y al cabo, siempre acabaríamos encontrándonos.

Hoy me senté -todavía aturdido por las pastillas para la garganta y por los mocos que se van acumulando en mi cerebro-, miré hacia atrás, y ya no vi nada. Apenas quedaban algunas telarañas y unas conversaciones inconexas de días que ya hace tiempo había desechado de mi disco duro.

Hoy me dio por recordar que la despedida ni siquiera me dolió. Y la verdad es que apenas te echo de menos. Ni siquiera sé si ahora mismo podría decir que te conozco. Ya ha pasado mucho tiempo desde que creí hacerlo.


No se porque hoy me acordé de ti, pero lo hice. Porque aunque ya nada sea lo mismo, siempre estará ahí el hueco que dejaste. Esa amistad que fingimos eterna.

Hoy me apetecía decirte que aunque no te echo de menos, puede que si que lo haga un poco. Que aunque ahora seamos unos casi completos desconocidos, hubiera dado mi brazo derecho por ti. Y el izquierdo. E incluso la vida. Quiero que sepas que, perdiendo el tiempo juntos, era completamente feliz; y que escribo esto aquí, por que se que jamás lo leerás.

Solo eso. Hoy me acordé de ti.


Cosas diminutas

Una de las canciones más bonitas que conozco, apenas dura 35 segundos. De todas las historias que me han contado, me quedaré siempre con aquellas que fueron narradas en forma de cortometraje. Las notas escritas en papel, cuando más pequeñas mejor.

Lo hecho a pequeña escala es sublime simplemente por que es más intenso y directo. Como una patada en los cojones. 

Recuerda. De nada vale comprar la Luna si no tienes a nadie a quien regalársela. De nada vale querer ser Dios, si nunca experimentaste lo que es ser humano.
 



Hasta pronto amigo.

Desde que tengo uso de razón me han encantado los aeropuertos. No se si es la adrenalina de descubrir un mundo y una aventura nueva, o simplemente el hecho de saber, que quieras o no, nunca sabes exactamente lo que te espera al bajarte del avión.

A pesar de eso tengo que decirte que, aunque no vine solo, yo también tenía miedo. Tenía miedo a lo desconocido y a no saber a que gilipollas me encontraría por el camino. Pero apareciste tu y ahí, de verdad, fue cuando empecé a disfrutar. 


No sé, supongo que, entre tantas cosas maravillosas que hiciste en estos pocos meses, fuiste el primero que decidió abrirse de verdad a nosotros. Tuviste el coraje de convertir una casa sin apenas luz, en un verdadero hogar. Y ya, personalmente, tengo que decirte que eres una de esas pocas personas capaces de leerme la mente, darme una palmada en la espalda, y hacerme creer que la vida realmente se puede ver desde otra perspectiva. 

Te mentiría si te dijera que no te voy a echar de menos, porque ahora mismo lo estoy haciendo -y seguiré con ello mucho tiempo-. Y es que no sabes lo duro que es salir de mi habitación, pasar por enfrente de la tuya y verla vacía; no verte adentro escribiendo en tu cuaderno, decirte alguna tontería y seguir camino a la cocina. De verdad, no te haces una idea de lo rara que está esa mesa sin ti. 


Joder. 

Pocas veces me había pasado, pero me faltan las palabras y me sobran los sentimientos, las emociones y las lágrimas. 

Joder.

Si dijera que no eres grande mentiría. Si pensara que soy la misma persona desde que pasaste por mi vida, me estaría engañando a mi mismo. 


No sé... Como cantamos tantas veces saliendo de fiesta, despertando a todo el vecindario, ''aeropuertos, unos vienen, otros se van''.

Y sí, siempre he amado los aeropuertos, pero hay algo que aún no te he dicho: odio las despedidas. 

Nos vemos pronto, eso te lo aseguro. 

T'estimo. Para siempre.


Remedios

Esta mañana, en medio de la ducha, hice una lista mental de trucos sencillos para evitar la resaca de tu vida. Aquí se las enseño.


Como evitar la resaca de una forma fácil y eficaz.

1. No bebas, coño.






.

Encuentra a alguien

Hoy busco palabras que resuman nuestra historia en un suspiro. Pero no existen.

Así que, sin permiso, un texto de Penélope García Robles.

"Encuentra a alguien que te haga sonreír todo el tiempo, que haga que merezca la pena arriesgarse a vivir un rato. 

Encuentra a alguien que no hayas encontrado nunca antes y que sepas que no vas a volver a encontrar. Que no se le parezca a nadie, que tenga que ver más con tus colores y menos con tus miedos. Encuentra a alguien que te adivine el pensamiento y que aún así, haga lo que le de la gana. 


Encuentra a alguien que de besos en los semáforos y haga cosquillas en los momentos difíciles. Que le dure un enfado lo que tardas en contar un chiste y que te mire y se calle, como si estuvieras loco, porque lo estás pero por escaparte a donde ser feliz sea mandato constitucional, y los tribunales impongan la risa como una norma de obligado cumplimiento.


Encuentra a alguien que hipoteque su futuro por abrazarte una mañana cualquiera de un día cualquiera, aquí, en Pekín o en la Luna. Encuentra a alguien que sepas que te va a querer como siempre, porque los "como nunca", se hicieron para no cumplirse.

En serio, búscalo, no te canses, porque si lo encuentras, ya te digo yo que te habrá salvado la vida"

El indomable Will Hunting

La verdad es, que por un momento, pensé que desaparecías. Creí que no volvería a verte con tanta niebla cubriéndonos. Y de repente, vuelve a perfilarse tu figura en mitad de ese puto desierto en el que nos creímos perdidos.

De repente apareces, me sonríes, y ahí ya no hay nada que pueda hacer por mantenerme de pie y erguido. 


Sé que después de todo lo que me han contado acerca del amor, hay que sostener el orgullo por encima de las nubes y hacerlo caer como con la lluvia, de vez en cuando. Pero a mis padres nunca les dio tiempo de enseñarme el concepto de esa palabra y, por supuesto, yo nunca he podido asimilarla e incorporarla a mi vocabulario. Orgullo... Já.

Se que no soy un gran tipo, que tengo más fallos de los que he podido ver en cualquier otra persona que haya conocido, e incluso que, aunque el positivismo me abala, he estado más veces sufriendo por desbordar felicidad, que por el propio sufrimiento -como dijo alguna vez Woody Allen-. Pero supongo que el hecho de que lo asumas, en parte, es lo que nos hace distintos.   


No sé... Estoy seguro de que no me dejarás llevarte a visitar Marte, ni que irás conmigo de vacaciones a la Luna. Pero algo si que sé con total seguridad, y es que no me gustó perderte de vista esos segundos. Odio la imagen que tengo de ese momento en el que tu hundías en la penumbra. Y es que, a pesar de todo, prefiero verte en el escenario principal.  

- ''Si te pregunto por las mujeres, seguro que me darás una lista de tus favoritas. Puede que hayas echado unos cuantos polvos, pero no puedes decirme que se siente cuando te despiertas junto a una mujer y te invade la felicidad.

Si te pregunto por el amor, me citarás un soneto, pero nunca has mirado a una mujer y te has sentido vulnerable, ni te has visto reflejado en sus ojos. No has pensado que Dios ha puesto un Ángel en la tierra para ti; para que te rescate de los pozos del infierno. Ni que se siente al ser su Ángel. Al darle tu amor, darlo para siempre. 

Y pasar por todo. Incluso por el cáncer. No sabes lo que es dormir en un hospital durante dos meses, cogiendo su mano, porque los médicos vieron en tus ojos que el término ''horario de visita'' no iba contigo. No sabes lo que significa perder a alguien, porque solo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti mismo. Y dudo que te hayas atrevido a amar de ese modo.''

Extracción de la película El indomable Will Hunting. 

Esto es lo que sale después de leer este post de El Cajón de Gatsby