Superhéroes

Sucedió de nuevo. Y de nuevo cayó. 

Jamás me lo dijo, pero yo sé que él la quiso más, incluso, de lo que pudo soportar. Y es normal. Tenía ese canto de sirena y su baile de gitana, y eso arrasaba con todos. 

Aún hoy se preguntan cómo alguien así pudo ser derrotado tantas veces por lo mismo. Pero créeme que incluso los Superhéroes necesitan que les recuerden, de vez en cuando, lo que son, y a él jamás le tendieron la mano para sacarlo de su agujero de dudas y mierdas. 

Obviamente nada le cuesta más, ahora mismo, que dejar de sorprenderla con una carta perfumada, o con una caja llena de recuerdos que no existen - pero que existirían -. Nada le cuesta más, ahora mismo, que dejar de soñar con robarle la boca. 

Echar de más su felicidad, sin tenerla. Y su sonrisa diaria, aunque aveces tuviera que forzarla. Hoy me llamó y me dijo que extrañaba sus sorpresas sin ningún motivo, solo  porque sí. Y sus besos porque también ...


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